La paz es la via

Estas ultimas semanas en Colombia, donde resido, se ha presentado mucha actividad en los medios a raiz del conlficto interno que desde hace varias decadas se presenta en este país. Existen muchisimas posiciones de diferentes sectores de la sociedad, unas moderadas, otras extremas.

Como ya te habras dado cuenta la tematica principal de este blog ha tomado un particular enfasís hacia la Ley de Atracción (LOA como prefiero decirle) como consecuencia de haber conocido las enseñanzas de Abraham (ABE Abraham- Esther Hicks) hace unos 14 meses.

Tiene que ver algo LOA con la situación de Colombia o el mundo en general? me atrevería a afirmar que casi todo..pero esto es algo que tu tienes que averiguar o responder.

Hace unos dias recibi un email que se ve que es de una persona que ha conocido LOA (ya sea a traves de The Secret o de Abraham) y que comparto a continuación. Afortunadamente pude contactar a Esther Puentes, su autora, quien me autorizó a publicarlo.

“No hay una via para la paz, la paz es la via” Ghandi

En los últimos días hemos estado preparándonos para la MARCHA POR LA PAZ del próximo 4 de febrero. Esta puede ser una manifestación que cambie realmente la historia de nuestro país… siempre que el énfasis de nuestras intenciones esté alineado hacia la promoción de PAZ y no en manifestarnos “contra la guerra”.
¿Cuál es la diferencia?

En una ocasión invitaron a la Madre Teresa a participar en una manifestación contra la guerra y ella respondió “cuando hagan una manifestación por la paz les acompañaré!”… en su inmensa sabiduría ella nos señalaba como el camino era la paz y no la guerra.

Dar importancia a la paz es clamar por ella de manera amorosa y amable, que son valores que resuenan con nuestra propia paz interior. Dar importancia a la paz es servir coherentemente a quienes lo necesitan, con dedicación y sin intención o anhelo de figurar o llamar la atención, u obtener beneficio alguno. Dar importancia a la paz es manifestarse pacíficamente, con conciencia de patria y de construcción, sin ningun otro pensamiento que pueda empañar ESE ANHELO.

La mente es nuestro más fuerte aliado o nuestro enemigo más grande. Atraemos aquello en lo que pensamos. Mientras más pensamos en lo inadecuado más fuerza le damos a lo inadecuado para manifestarse, por suerte entre más nos alineamos en pensamiento, sentimiento y acción con lo que es bello, noble y grande, más lo atraemos a nuestras vidas.

En oriente se dice que “nos convertimos en aquello en lo que pensamos “, Aurobindo, un ser iluminado que vivió el siglo pasado, solía decir a sus seguidores “no pienses en lo que has sido, piensa en lo que quieres ser y seguro lo lograrás “.

La diferencia entonces está en la conciencia con la que vamos a manifestarnos para atraer la paz, o la inconciencia con que podríamos atraer más dificultades si nos centramos en recordar lo difícil, lo cruel o lo inadecuado y en alinear nuestros pensamientos, sentimientos y emociones para poner fin a estas situaciones. La principal diferencia radica entonces en el enfoque. Si lo que queremos es la PAZ, todo en el enfoque ha de ser hacia lo que esté relacionado con ella. Sin embargo, la diferencia está no sólo en el enfoque sino también en el cómo de modo que haya coherencia total.

¿Cómo manifestarnos?

1. Preparar nuestra actitud

Pensar bien

Nuestra actitud es un resultado de nuestros pensamientos. Si pienso bien, actúo bien, si pienso mal mi actuar será inadecuado. Pensar bien en esta marcha está relacionado con nuestra capacidad de aproximarnos amorosamente a nuestra realidad nacional. Imaginar a Colombia llena de luz y amor, con campos en los que florecen flores de colores vibrantes, con agua que refresca la tierra y con seres humanos que sonríen con gratitud y felicidad por la belleza infinita del país en donde vivimos. Pensar bien es enviar nuestra compasión y nuestro amor a todo aquel colombiano que vive en dificultades, que se esconde o huye, que no ha podido encontrar formas gratas que beneficien a todos para vivir. Pensar bien es anhelar que brille la conciencia y la sabiduría en los corazones de todos los colombianos y que todos seamos inmensamente felices. Pensar bien es imaginar a cada colombiano libre y en el seno de su familia; no sólo a los secuestrados, sino también a quienes secuestran pues posiblemente estén tan aislados de sus familias como aquellos a quienes han privado de libertad. Pensar bien es recrear en nuestra mente a las madres cuidando a sus hijos y los hijos creciendo en amor hacia ellas y su país. Pensar bien es alentar la unión de las familias, de las comunidades y las personas de todas las razas que habitan este país. Pensar bien es ir más allá de nuestros límites y atravezar las fronteras creadas como si no existieran, para llevar también pensamientos de compasión y alivio para nuestros hermanos países y para cada ser que habite en ellos. Pensar bien es anhelar esa paz para todos sin exclusiones, independiente de lo que hacen o dicen otros, pues la verdadera paz es la hermandad de los pueblos y la posibilidad de la danza armónica de los estados. Pensar bien es primero pensar en los otros que en nosotros. Pensar bien es amar sin medida.

Actuar bien

Para actuar bien en esta marcha contamos entonces con infinitas posibilidades. Actuar bien es ser amable con cada persona que esté en esa marcha comprendiendo y respetando su propia forma de manifestarse; la tolerancia es la puerta de entrada a la paz. Actuar bien significa bendecir a todo colombiano, a todo ser que esté viviendo en el conflicto comprendiendo que cada uno está jugando los papeles que juega porque posiblemente no ha encontrando aún otras opciones que les brinden lo que consideran importante para sus vidas. Actuar bien es colaborar para fluir con todos nuestros hermanos como si fueramos gotas que conforman el mismo río. Actuar bien es sonreir, es mirar con agrado y alegría a cada persona. Actuar bien es enviar buenos pensamientos a todos los que no pudieron ir a la marcha por cualquier razón. Actuar bien es anhelar mejores vidas para todos los colombianos, sin excepción. Actuar bien en preguntarnos ¿qué puedo ser o hacer para propiciar la paz en mi país? En lugar de esperar que otros cambien para lograrla. Nuestras palabras pueden ser de viva voz o silenciosas, ambas tendrán impacto pues son expresiones distintas de la misma energía. Nuestras acciones pueden ser vistosas o discretas, ambas repercutirán en nosotros y en los demás. Actuar bien es agradecer a Dios, a la vida, a Colombia por todo lo que estamos experimentando y aprendiendo, y es ser capaces de expresar desde el alma “gracias por la bondad que habita en el corazón de todo colombiano”, “gracias por los seres de buena voluntad que se manifiestan en las almas y cuerpos de todos los colombianos”, “gracias por la capacidad que tenemos todos de expresarnos de forma pacífica y amorosa”, “gracias por ser capaces de elevarnos a niveles altísimos de conciencia desde los cuales todos construímos, nos respetamos, valoramos y amamos”, “gracias por poder percibir el bien, donde todo pueda parecer oscuridad”, “gracias por ser capaces de ser creativos para encontrar formas de vivir que agreguen valor a todos, que fomenten la libertad y el respeto a la vida”, “gracias por la fuerza que fluye en nuestro interior y nos permite unirnos para ser ejemplo de paz y armonía para el mundo entero”.

Actuar bien es sonreir con amor pues, como nos lo recordaba la madre Teresa, ” LA PAZ EMPIEZA CON UNA SONRISA”.

2. Asistir con el corazón puro

Acudir al llamado de una marcha de esta naturaleza es tremendamente poderoso. La intención de millones de personas en el planeta entero estará centrada en esta manifestación. Asistir con un corazón puro, para empezar, requiere que podamos concebir a todo colombiano, como un ser con potencial único y extraordinario. Quienes sepan orar que oren, quienes sepan meditar que mediten, quienes sepan inspirar que inspiren, en silencio con devoción, o con la más simple intención amorosa.

Asistir con un corazón puro, es dejarnos llevar por lo más precioso de nuestro niño interior, es ser capaces de acudir con alegría, como a una fiesta en la que todos unidos volvemos a creer con toda confianza que “SÍ SE PUEDE!” y que queremos ser parte de este cambio único en este planeta que puede cambiar para siempre la historia de nuestro país.

Dejémonos sorprender por nosotros mismos, con una sonrisa en los labios y el sentimiento de fraternidad y unidad que construyen pues no hay arma más poderosa que el amor.

Feliz marcha!
Esther Cristina Puentes
Enero 24 de 2008

Esta es la convocatoria que se esta haciendo a la marcha:
http://www.colombiasoyyo.org/

Como te quieres involucrar desde el amor y la paz o desde el odio y el rencor?

Que quieres atraer a tu vida ?

la decisión es tuya seas consciente o no.

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